Se publica el último volumen de Obras completas del P. Donostia dedicado a “Notas de Folklore”

Desde que se publicaron en 1994 los cuatro últimos volúmenes de las Obras completas del P. Donostia (vols. VI-IX -Cancionero vasco- dedicados a canciones y danzas) han pasado veintidós largos años. Por eso nos alegramos indeciblemente al asistir al alumbramiento del último volumen (décimo) de las Obras completas del P. Donostia, dedicado al folclore. Este último volumen, como todos los demás, lo dejó en marcha, o por lo menos pergeñado básicamente, el P. Jorge de Riezu antes de morir (+1992), con la colaboración inestimable y generosa de Teresa Zulaica, sobrina del P. Donostia. El P. Jorge de Riezu dedicó muchos años de su vida al estudio y publicación de las obras musicales (12 volúmenes) y literarias (10 volúmenes) de su gran amigo, contando con la ayuda de otras personas expertas en la materia (Juan Mari Beltrán, P. Claudio Zudaire), fundamentalmente para la publicación del Cancionero.

El padre José Antonio de Donostia, José Gonzalo Zulaica Arregui (Donostia-San Sebastián 1886-Lekarotz 1956), capuchino, es considerado junto a Resurrección María Azkue como uno de los padres de la música vasca de la primera mitad del siglo XX. Pero aunque primero fue músico-compositor, fue indisociablemente un estudioso del folclore popular vasco y de la etnografía, en la estela de los que habían comenzado a estudiar el folclore y las tradiciones orales y literarias del País Vasco: Telesforo de Aranzadi y Luis de Hoyos, y algo después Resurrección María Azkue. A diferencia de este último, el P. Donostia, en lo relativo al estudio del folclore, no siguió un método sistemático, sobre todo porque lo que le interesaba era recopilar, además de las melodías y canciones, todo tipo de tradiciones y elementos de la literatura oral, sin preocuparse por crear un organigrama donde ir encajando el material recogido. Pero sí que utilizó de alguna forma las denominaciones y clasificaciones que se encuentran en las obras de Azkue. Contemporáneo suyo sería otro gran estudioso del folclore y de la etnografía del País Vasco, José Miguel de Barandiarán.

Las fichas que se publican ahora, unas 1.400, recopiladas por el P. Donostia y organizadas y reelaboradas posteriormente por el P. Jorge de Riezu, que también las mecanografió, contienen las anotaciones del P. Donostia desde 1918 hasta 1945, más o menos, y reflejan los distintos momentos y tiempos de su biografía: estancia en París en 1920, exilio en Toulouse (1936-1939), nueva estancia en París entre 1939 y 1940, años transcurridos en Bayona (1941-1943). De 1943 a 1953 residió en Barcelona, trabajando en el Instituto Español de Musicología, para cuya sección de folclore elaboró seis mil fichas. Entre los apartados del folclore investigados por el P. Donostia se da una temática muy variada: supersticiones y brujería, cuentos y breves historias, juegos y danzas, fórmulas, retahílas y adivinanzas, versos, fiestas y celebraciones, canciones y rituales. El P. Donostia escribía, transcribía y copiaba cuanto escuchaba o le enviaban sus informadores sobre los temas ya indicados. Los nombres de estos informadores (sacerdotes, frailes, familiares, alumnos) se encuentran en las fichas. Los originales de todo este material, distribuido en “cuadernos” (14), “carpetillas” (4) y catorce anexos, se conservan en el Archivo del P. Donostia, sito durante muchos años en el Colegio de Lekarotz y actualmente en el Archivo Histórico Provincial de Capuchinos de Pamplona (Convento de Extramuros, Errotazar 42). De cara a su publicación todo este acerbo documental se entregó en su día a Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos, que encargó su ordenación y catalogación a José Ángel Ormazabal.

El volumen que ve la luz ahora, dirigido por Emilio Xabier Dueñas, contiene la edición de las fichas escritas por el P. Donostia en euskera, castellano y francés, retocadas posteriormente por el P. Jorge de Riezu. El editor las ha sistematizado ordenándolas en nueve capítulos, alcanzando 1.818 entradas (o fichas), evitando repeticiones y ajustando el lenguaje y la sintaxis en aquellos aspectos que hoy se consideran necesarios, así como completando muchas referencias bibliográficas que el P. Donostia había dejado inconclusas. El volumen consta además de una presentación escrita por Iñaki Dorronsoro (en euskera y castellano), presidente de Eusko Ikaskuntza, y de un estudio preliminar del editor (también en euskera y castellano, pp. XIII-XLVIII), que aunque breve resulta muy clarificador, pues en él se explican los conceptos de folclore y etnografía usados, así como otras cuestiones metodológicas en las que ha basado su publicación. No menos importante resulta la contextualización del P. Donostia en la cultura y estudios folcloristas de su tiempo, desde los tiempos del nacionalismo romántico, para percatarse de la importancia de sus estudios e investigaciones. En este estudio preliminar se explica cómo es la estructura de una ficha y los distintos capítulos en que se han organizado. Cada ficha consta de datos de referencia (número, título –canción, juego, superstición, festividad, versos-, lugar o lugares donde existe esa tradición, territorio, número de la ficha, soporte de la ficha, fecha de recogida del dato), contenido (que puede ser variado y servir para diversos epígrafes), y del origen de la información (informante, lugar de procedencia, referencia a otros trabajos del autor, fuentes o referencias bibliográficas sobre ese tema, y notas del editor). El volumen incluye al final un apartado con toda la bibliografía referida en las fichas, lo que facilita su consulta, y seis índices también muy útiles: de contenido, temático, geográficos, de documentos y cronológico, onomástico y general de toda la obra. El editor agradece a Oier Ibarbia por la transcripción de los documentos, a Ander Ros por la revisión lingüística del euskera, a Alfredo Belandia por la del francés y a Orkatz Arbelaitz por la asistencia informática.

La gran riqueza del material etnográfico recopilado por el P. Donostia y el extraordinario trabajo de campo realizado en la recogida de todo tipo de tradiciones orales y escritas en lo que se refiere al folclore del País Vasco se aprecia hojeando los distintos epígrafes en que han quedado sistematizadas las fichas elaboradas por él. Estos son los nueve epígrafes o capítulos: 1. Literatura oral (pp. 7-395, nn. 1-660), que se subdivide en Cuentos y Leyendas (relatos cortos), Versos (publicados en diarios, plasman aspectos de la vida cotidiana) y Fórmulas (del mundo infantil, adivinanzas, dichos, retahílas). Se trata del epígrafe más extenso; 2. Supersticiones y Creencias (pp. 397-556, nn. 661-1138), con los siguientes apartados: Supersticiones, Creencias, Acerca de la salud y Conjuros; 3. Lenguaje y toponimia (pp. 557-583, nn. 1139-1205), que incluye los apartados: Gentilicios y vocabulario, y Lugares; 4. Relacionado con la Iglesia (pp. 585-683, nn. 1206-1388), que contiene tres subdivisiones: Documentos y Temas de Iglesia (pagos a músicos, querellas e irreverencias con el clero), Oraciones, y Prácticas y rezos; 5. La música, la danza y el juego (pp. 684-879, nn. 1389-1693), tema en el que se incluyen los siguientes apartados: Canciones, Música, Danzas y Juegos; 6. Calendario festivo (pp. 881-925, nn. 1694-1772); 7. Ciclo de la vida (pp. 927-949, nn. 1773-1803); 8. Trabajo (labores del campo, caza, pesca) (pp. 951-954, nn. 1804-1809); 9. Otros temas y textos (informaciones de temática variada) (pp. 955-960, nn. 1810-1818).

Para finalizar no me queda sino felicitar a Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos por haber acogido con diligencia y generosidad la publicación de este último volumen (X) de las Obras completas del P. Donostia, capuchino, eximio músico-compositor y estudioso del folclore del País Vasco, aspectos que lo convierten en una de las figuras más señeras de la cultura vasca del siglo XX, especialmente en los campos de la composición musical y en los estudios del folclore vasco. Agradezco singularmente y con un gracias inconmensurable a los Hermanos Menores Capuchinos de la provincia de España y a Teresa Zulaica Arsuaga, sobrina del P. Donostia, la generosidad y altura de miras que han demostrado al haber financiado la publicación en papel de este volumen que corona la edición de las Obras completas del P. Donostia.

                                                                                  José Ángel Echeverría