Días felices: cartas del P. Donostia a Mme. Lion y de Mme. Lion a P. Donostia

“El primer encuentro ocurrió en 1920 en París, cuando Mme. Lion estaba recibiendo lecciones de piano que el maestro Ricardo Viñes le daba en su casa a la que se acercó un visitante asiduo, el P. Donostia, recién llegado de Lecároz. Una segunda providencia puso al P. José Antonio de Donostia (1886-1956) y a Julia Gomrnes (1871- 1951) o Mme. Lion en el centro del huracán del debussysmo del París de 1920, y a través de Viñes, los dos pudieron conocer y tratar a músicos del momento: Ravel, Falla, Roussel, Segovia, Mompou, etc. Por su parte, Mme. Lion creó su propio y petit salón en su casa de 1 Rue de la Planche donde, acogidos en un ambiente familiar, acudían músicos, musicólogos y artistas. Las cartas aquí publicadas dan testimonio de un fiel intercambio musical, personal y de amigos; intercambio que se traduce en obras, esto es, en proyectos musicales comunes, en compartir lecturas de espiritualidad y cultura, en despertar y mantener una cadena de relación de amigos: Mompou, Prunieres, Viñes, Segovia, etc.”

“Las cartas aquí publicadas se custodian en el Archivo de los Padres Capuchinos convento de Pamplona-Extramuros [Archivo Histórico Provincial de Capuchinos de Pamplona]. No publicamos la totalidad de las cartas entre Mme. Lion y el P. Donostia, pero sí una gran mayoría de ellas. También publicamos las pequeñas memorias de Mme. Lion tituladas Ceux que j’ai cannus,  y que ella escribió al final de su vida. En ellas hace una crónica de todos cuantos compositores, músicos y artistas ella conoció en su casa de Rue de la Planche, París; lugar de reunión a modo de Salón y que ella bautiza con el nombre de Radeau Balsa. Una copia de estas memorias junto con una carta fueron enviadas por su hijo Pierre Lion al P. Donostia”

*Textos tomados de la publicación